Contexto
Hasta ahora hemos presentado
en esta sección estrellas conocidas y fácilmente observables
por los aficionados. Haciendo un giro en nuestro enfoque, en noviembre
hablaremos de un tipo particular de eclipsantes más que de
una estrella en particular. NSV 233, un sistema doble de magnitud
12 situado en la constelación de Pisces, será la excusa
perfecta para cumplir con nuestro objetivo.
Binarias Eclipsantes
La mayoría de las estrellas
no se encuentran solas en el espacio sino que constituyen sistemas
dobles, triples o incluso de más miembros. Cuando el plano
orbital de dos de estas estrellas unidas gravitacionalmente se encuentra
orientado hacia nuestra línea de visión, el movimiento
de ambas en torno al centro de masa común genera que una pase
por delante de la otra alternativamente, lo cual es observado desde
la Tierra como cambios en la luminosidad percibida. Estamos hablando
de eclipses. Depende del tamaño de las estrellas, la distancia
entre ambas, la temperatura y luminosidad, el estado evolutivo, la
inclinación y forma de la órbita, y otros factores,
cómo la luz del sistema cambiará ante nuestros ojos.
Dependiendo de ellos podremos clasificar a la eclipsante dentro de
alguno de los tres tipos principales: EA, EB y EW.
EA = Eclipsantes
que presentan mínimos de luz bien marcados y durante el máximo
de brillo (cuando vemos la luz de ambas estrellas combinada) la
magnitud permanece prácticamente constante debido a que las
estrellas tienen forma casi esférica. Puede haber gran diferencia
de luminosidad entre las componentes y por lo tanto el eclipse secundario
puede ser casi invisible. La "A" de EA viene de "Algol"
nombre de beta Persei, la primer eclipsante de este tipo conocida.
Los períodos pueden ir desde 0,2 días hasta muchos
años.
EB = Eclipsantes
con componentes elipsoidales y cambios constantes en el brillo debido
a que con el movimiento orbital vemos a las estrellas de punta o
de costado, lo cual influye en el brillo percibido. Siempre hay
eclipse secundario (la diferencia entre las componentes no es tan
grande) y suele ser de mucha menor amplitud que el primario. La
"B" de EB viene de beta Lyrae, el prototipo de la clase.
Los períodos son mayores a 0,4 días.
EW = Eclipsantes
de períodos cortos (en general entre 0,25 y 1 día)
cuyas componentes se encuentran prácticamente en contacto
y son de similar luminosidad, lo cual genera mínimos muy
parecidos. Suele tratarse de enanas, en los tipos EA y EB puede
ser cualquier tipo de estrella. La "W" procede de W Ursae
Majoris, la estrella prototipo.
En esta
página pueden ver las diferentes curvas de luz de cada
tipo de eclipsante y cómo la diferencia entre cada subtipo
es en realidad gradual y hay casos intermedios que cuesta clasificar.
NSV 233
Nuestra variable del mes fue
una de las variables publicadas en el cuarto paper de la serie de
80 eclipsantes catalogadas en el NSV (New Suspected Variables Catalogue)
o GCVS (General Catalogue of Variable Stars) (Si desean obtener más
información sobre estos catálogos visiten el sitio del
GCVS).
Fue resuelta por Pavol Dubovsky de Eslovaquia. Su período orbital
es de 4,09242 días y su curva de luz es del tipo EB. Varía
entre magnitudes V= 11,97 y 12,52 con un mínimo secudnario
de 12,41. Pero, si observan con atención podrán notar
que el máximo que sigue al eclipse primario (Max. I) es menos
brillante que el que sigue al eclipse secundario (Max. II). Esta diferencia
se denomina efecto O'Connell. Cuando el max. I es
el más brillante, el efecto O'Connell es positivo, cuando es
a la inversa, como en este caso, es negativo.
El efecto O'Connell se da generalmente
en estrellas de corto período y de tipos espectrales tardíos.
Se da principalmente en EWs y EBs. En NSV 233 pueden notar además
que el efecto es variable: la curva de varios años muestra
que la altura del primer máximo ha sido diferente en algunas
ocasiones y más recientemente (observaciones de ASAS-3
la amplitud del efecto ha disminuído.
La curva de luz de NSV 233 puede
verse en la figura 1.

Figura 1. Curva de luz de
NSV 233.
Es de notar que el período
de NSV 233 es inusualmente largo para estrellas con efecto O'Connell.
Los colores de NSV 233 demuestran que se trata de estrellas G ó
K. Sin embargo hay otro caso similar con un período aún
mayor: IV Librae un sistema de tipo espectral F0 y un período
de 6,8617 d. Lo que hace a IV Lib aún más especial es
que se trata de una de las pocas EA con efecto O'Connell. Su curva
de luz se muestra en la figura 2 y en ella vemos que el efecto O'Connell
es también variable y de forma más pronunciada aún
que en nuestra variable del mes: entre las observaciones de Hipparcos
y de ASAS,
el signo del efecto ha cambiado de positivo a negativo!!!

Figura 2. Curva de Luz de
IV Librae.
Por último, GSC 2846 0404,
per. 0.387374 d., tipo espectral K0, es un ejemplo típico en
cuanto a corto período y naturaleza EW, aunque extremadamente
pronunciado. La figura 3 es elocuente.

Figura 3. Curva de luz de
GSC 2846 0404.
¿Qué causa el efecto O'Connel?
Hay tres explicaciones que actualmente
se utilizan para explicar el fenómeno. Es posible que cada
una de ellas sea válida en los diferentes casos existentes,
sin embargo, la tercera que citaremos parece ser más eficaz
que las dos primeras al momento de explicar la totalidad de los casos.
1. Manchas estelares: según
este modelo, la diferencia de brillo se produce debido a que en
cada uno de los máximos estamos viendo los diferentes hemisferios
de ambas estrellas. Debido a la presencia de manchas en uno de
los hemisferios los máximos serían diferentes.
2. En vez de manchas oscuras, la presencia de
manchas calientes (brillantes) debido a la caída
en una estrella de corrientes de gas procedentes de la compañera
sería la causante del efecto. Cambios en el intercambio
de materia generarían las variaciones en la amplitud del
efecto a veces observadas.
3. La tercer teoría, presentada por los
chinos Liu y Yang, explica el fenómeno por la interacción
de las dos estrellas con un envoltorio de materia que
las envolvería, producto de las interacciones y eyecciones
que suelen estar presentes en estas binarias de contacto o muy
cercanas. Según este modelo a medida que se mueven en su
órbita, las estrellas van chocando con esta nube de gas
que las envuelve capturando material y calentando sus hemisferios
delanteros, lo cual genera una diferencia de temperatura entre
el hemisferio delantero y el posterior. Cuando el observador ve
un máximo, está viendo el hemisferio delantero de
una de las estrellas (la que se acerca a nosotros) y el trasero
de la otra (la que se aleja). En uno de los máximos el
hemisferio calentado será el de la estrella primaria, y
en el siguiente, el de la secundaria. Como el calentamiento producido
es diferente en cada una de las estrellas dependiendo de sus características,
eso explicaría la diferencia de brillo entre los dos máximos.
Es por ello que el efecto O'Connell es más común
cuanto mayor son las diferencias físicas entre las componentes.
En la figura 4 pueden ver gráficamente lo que acabamos
de explicar.

Observación y análsis
de datos de eclipsantes
La observación y análisis
de datos de variables eclipsantes es una de los campos donde el aficionado
puede contribuir más activamente.
Si desea observar estrellas que
necesitan de la detección de más eclipses para determinar
sus períodos, observe las estrellas del Plan
de Observación de Eclipsantes del Grupo Wezen 1 88.
Si desea colaborar con el análisis
de las observaciones de las grandes bases de datos (ASAS, Hipparcos,
NSVS) para poder determinar los períodos de binarias eclipsantes,
comuníquese con el Grupo
Wezen 1 88 para recibir más información, instrucciones
y material para realizar el trabajo.
Pueden encontrar las publicaciones
resultantes de estos trabajos en la siguiente página:
http://ar.geocities.com/varsao/Publicaciones.htm
Para saber más sobre técnicas
de observación, pueden consultar el Manual
de técnicas de observación.
Para saber más acerca
de cómo estimar el brillo de una estrella variable, ir a:
Comentarios sobre este artículo o variables en general: Sebastián Otero.
Referencias
Liu, Q., Yang, Y., 2003, Chin.
J. Astron. Astrophys., 3, 142.
Astrogea, página web
del GEA, http://www.astrogea.org/var2/oconnell.htm
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