Proxima Centauri
El siguiente artículo
está basado en un mensaje enviado al foro de astronomía
de Sur
Astronómico, donde Sebastián
Otero expone ciertas particularidades concernientes a la estrella
más cercana al Sistema Solar, Próxima Centauri.
Introducción
Hola, amigos:
La preparación de la carta
para Proxima Centauri, la estrella más cercana a la Tierra,
trae aparejados varios temas interesantes y la posibilidad de llevar
a la práctica aspectos observacionales de interés para
todos, más allá de las estrellas variables.
Primero que nada, siempre es
interesante observar a la estrella más cercana a la Tierra,
como algo anecdótico. Pero Proxima es una estrella muy particular,
ya que al estar tan cerca su movimiento propio es muy alto. Esto ha
generado muchas situaciones inverosímiles con respecto a su
catalogación.
Catálogos y ubicación de Proxima en las cartas
Proxima Centauri ha recibido
varios identificadores de los diferentes catálogos, pero lamentables
descuidos, difíciles de entender sabiendo que el movimiento
de esta estrella se conoce desde hace mucho, han generado que muchas
de las identificaciones se hayan otorgado como si se tratara de diferentes
estrellas.
Basta con hacer una carta con
algún software que contenga los catálogos GCVS, GSC,
Tycho e Hipparcos, para ver 6 ó 7 estrellas en línea,
que en realidad son sólo una en su movimiento temporal contra
el fondo de estrellas lejanas.
GSC 9010 0285
= es la posición 2000.0 de Proxima Centauri en una placa
del GSC tomada en 1976,193.
GSC 9010 4906
= otra dsignación para la misma estrella pero en una placa
tomada en 1987, 393.
TIC 9010 4946
= Posición del Tycho Input Catalogue, las listas de estrellas
para que observara Tycho. Otra designación espúrea
más.
TYC 9010 4949
= Designación Tycho de la estrella aunque no la observó
el aparato Tycho sino que la midió Hipparcos.
Encima, algunas de estas posiciones
han sido corregidas con el movimiento propio de la estrella y otras
no, por lo que los resultados en las cartas son aleatorios y dependen
del software usado. Por ejemplo, el Sky
Map Pro 10 no hace esa corrección de la posición
de Hipparcos, pero la version 6 sí la hace por lo que en el
más nuevo, ninguna de las posiciones de Proxima es la actual.
Quien use el GCVS (Catálogo
general de variables) para hacer su carta, obtendrá la más
vieja de las posiciones de Proxima, designada como V645 Centauri.
Sin embargo, el peor problema
se da con las identificaciones "a la GSC" mencionadas anteriormente,
ya que V645 Cen seguirá siendo V645 Cen aunque la posición
haya cambiado. Pero las identificaciones GSC son todas distintas y
ninguna coincide con la posición de Proxima. Por eso,
¿qué hacer? NO USAR NINGUNA ID del GSC o Tycho para
nombrar a esta estrella.
Usar las designaciones únicas
que son:
Alp Cen C - V645 Cen
- HIP 70890 - Gliese 551
La posición actual es:
R.A.: 14h 29m 42.95s / Dec.:-62º
40' 46.15" (2000.0)
Estrella de flares
V645 Centauri es una enana roja
variable (M5.5Ve) del tipo UV+BY, es decir que presenta fulguraciones
de la clase UV Ceti y variación por manchas como las BY Draconis.
La variación por manchas
es inferior a 0.1 magnitudes por lo que no puede observarse visualmente,
pero los flares son un fenómeno muy interesante y digno de
detectarse.
Lamentablemente, estas rápidas
subidas de brillo, que pueden durar desde un par de segundos hasta
minutos, presentan su mayor amplitud en la longitud de onda del ultravioleta
y su incidencia en el visual no es significativa, pero aún
así, algunos de los más notables pueden observarse visualmente.
Los más importantes pueden tener varias décimas de magnitud
de amplitud (los "normales" apenas alcanzan 0.1 ó
0.2 magnitudes y duran pocos segundos). Es muy interesante la detección
en la base de datos de ASAS-3
de un flare el 15 de junio:
V habitual = 11.14 +/- 0.05
Junio 15, 05.08 UT = 10.00 V
Junio 15, 05.16 UT = 10.80 V
Esas dos únicas observaciones
permiten deducir que se trató de un "mega-evento"
que puede haber sido más brillante aún y que duró
varios minutos. Con un poco se suerte, tal vez el observador pueda
detectar alguno. Por mi parte, jamás pude observar un flare.
Observé tanto a proxima como a YZ CMi, dos de las más
brillantes, ambas con magnitud 11, pero sin éxito.
Para detectar alguno, es preciso
quedarse mirando a la estrella el mayor tiempo posible continuamente,
a la espera de que algo suceda. Puede ser tedioso, pero la recompensa
vale la pena.
El estar detenido en un campo
durante varios minutos, trae aparejada una adaptación visual
que nos hará ver cada vez más profundo. Para matar el
tiempo, surge la posibilidad de hacer un ejercicio muy interesante:
probar hasta dónde somos capaces de llegar con nuestra vista
y con nuestro instrumento.
Magnitud límite
Siempre es interesante saber
hasta que magnitud podemos llegar a divisar con nuestro instrumento.
Para saberlo realmente, hacen falta algunas condiciones: una noche
clara, adaptación a la oscuridad, una carta con magnitudes
precisas y conocimiento del color de las estrellas observadas.
La carta de Proxima Centauri
fue realizada además de con el clásico objetivo de la
estimación de la magnitud de la variable, para poder monitorear
todo el campo y ver qué estrellas vemos y cuáles no.
La determinación de la
magnitud límite depende de la técnica de visión
utilizada y del color de la estrella observada. Como nuestro objetivo
es llegar lo más débil posible, usaremos la visión
periférica, que emplea los bastones, células de nuestro
ojo muy sensibles a los estímulos débiles de luz, pero
poco selectivas (uno verá manchas no puntos) y ciegas al color.
Esta ceguera al color trae fuertes
implicancias ya que no todas las estrellas son blancas, sino que presentan
diferentes colores. Cuanto más rojo sea el color, más
lejos de la detección de los bastones se hallará la
estrella, quedando fuera de nuestra magnitud límite. El filtro
fotométrico V de Johnson, usado para determinar las magnitudes
de las estrellas que usamos en las cartas, no presenta esta dificultad
del ojo humano, por lo cual al acercarnos a la magnitud límite,
la diferencia entre la detección de una estrella roja y una
azul puede hacerse tan grande como una magnitud completa!!
Es por ello que en la estima
de brillos de estrellas variables si uno busca precisión es
importante usar visión directa (conos) que no presenta ceguera
al color. Pero como los conos no son sensibles a los estímulos
débiles, esta técnica sólo puede usarse para
estrellas cuyo brillo incida lo suficiente en nuestra retina. Por
ello la famosa máxima de que el intervalo de magnitudes más
"fácil " para observar está entre 1 y 4 magnitudes
por arriba de la magnitud límite instrumental.
Volviendo al ejercicio de determinación
de la magnitud límite de nuestro instrumento, deberemos ver
cuál es la estrella más débil de las marcadas
en la carta que podemos percibir usando visión periférica.
Para ello es aconsejable mirar durante largo rato la zona e ir identificando
las estrellas detectadas hasta asegurarse de poder verlas y tratar
de ir más profundo. Suele suceder que en ciertos momentos la
transparencia del cielo aumenta y en esos instantes llegamos a percibir
estrellas más débiles. También se hace necesario
descansar la vista unos segundos y respirar profundo para mejorar
la performance de observar al límite.
Cuando vean los resultados inmediatamente
notarán en la práctica lo expuesto anteriormente sobre
los colores: las estrellas más débiles que detectarán
serán también las menos coloridas. Para saber esto,
entre paréntesis pueden ver en la carta el índice de
color de cada estrella, a la derecha de su magnitud V.
La magnitud visual está
expresada con dos decimales y el color con uno, sin los puntos para
no confundirlos con estrellas. Casi todas las estrellas de la zona
han sido marcadas con su magnitud de ASAS-3.
El límite de magnitud es 13.8 ya que luego los datos de ASAS-3
pierden precisión. Los colores han sido obtenidos a partir
de varias fuentes ya que no hay mediciones en B que permitan obtener
directamente el índice de color B-V. Se ha derivado el mismo
de la comparación entre los datos de ASAS-3 y UCAC2 y los datos
de colores infrarrojos del catálogo 2MASS. La precisión
así obtenida es suficiente para saber el color de la estrella
y cómo influirá en nuestra observación.
Como recordatorio de los colores:
AZUL = B-V < 0.15
BLANCO-AZULADO = -0.15 / -0.0
BLANCO = 0.0 / 0.3
BLANCO-AMARILLENTO = 0.3 / 0.5
AMARILLO = 0.5 / 0.9
ANARANJADO = 0.9 / 1.5
ROJO = >1.5
Entonces la determinación
de la magnitud límite se basará en la estrella más
azul de las más débiles que detectemos visualmente.
Por ejemplo, habiendo dos estrellas de magnitud 12.8, si una es anaranjada
y la otra blanca, la blanca la observaremos y la otra no si es que
estamos al límite de magnitud. Esto ha sido investigado anteriormente
(Stanton, 1999, JAAVSO, 27, 97) y se ha creado una fórmula
que relaciona V con "v", que sería la magnitud visual
"humana". El problema es que esta fórmula se ha generalizado
a la observación visual como única y sólo se
aplica en realidad a la visión periférica y a estrellas
débiles (porque sino los conos ya entran a funcionar y no hay
un interruptor para apagarlos). Cada observador tiene un coeficiente
de color distinto de acuerdo a su fisiología y a su edad pero
en promedio, se aplica:
v = V + 0.2 (B-V)
Este test servirá para
telescopios de 20-25 cm o menores, para determinar cuán profundo
pueden llegar. Se sorprenderán de hasta dónde son capaces
de detectar cuando se toman todos los recaudos y se usan las técnicas
adecuadas.
Cartas
Para ubicar la zona de Proxima,
pueden usar la carta de V798 Cen partiendo de Alpha Centauri AB. La
carta es una actualización de la vieja carta de V798 Cen del
2001:
http://ar.geocities.com/varsao/Carta_V798_Cen.htm
Y para las observaciones profundas,
ubiquen a Proxima con la carta fotométrica:
http://ar.geocities.com/varsao/Carta_V645_Cen.htm
Comentarios sobre este artículo o variables en general: Sebastián Otero.